¡Formad Grrrl-gans! Everybody – go get organized! ¡Por un feminismo antiracista, anticapitalista y queer!

El giro hacia la derecha de los pasados años en Europa y Estados Unidos no es solamente un peligro para quienes están afectadxs por la discriminación racista, también lo es para las mujeres*1 y la gente LGBT*IQ2. Con vista a las elecciones de la Cámara Baja del Parlamento Alemán (Bundestag) en 2017 se teme que haya un endurecimiento de las políticas antifeministas ya que lxs diputadxs de la CDU (Unión christiano-democrata) se han pronunciado abiertamente a favor de una coalición con la AfD (Alternativa para Alemania). Y la AfD proclama: «La familia formada por padre, madre e hijos, como gameto de la sociedad, […] tiene que estar de nuevo en el centro de las políticas sobre lafamilia.» Tras desarrollos parecidos en Polonia y Estados Unidos es esperable que también el estado alemán, bajo la dirección de la derecha, intente asegurarse el acceso a los cuerpos de las mujeres* y empujarlas al supuesto rol natural de madre, por ejemplo dificultando el acceso al aborto. El discurso de la incorporación de la perspectiva de género (gender mainstreaming) como «experimentos sociales perjudiciales, caros, financiados por impuestos que sirven para la abolición del orden natural de los sexos» (Björn Höcke, diputado de la AfD) no deja lugar a dudas: no hay sitio en la sociedad anhelada por la Nueva Derecha para todxs aquellxs que se localizan más allá de la relación heterosexual entre el hombre y la mujer.

No necesitamos un giro hacia la derecha en Europa para querer superar los condiciones actuales con toda nuestra fuerza. Acoso callejero, agresiones sexuales, la evidente disposición de los cuerpos de las mujeres*, la incriminación de lxs afectadxs por las agresiones y la protección de lxs agresorxs forman parte de un problema estructural que se puede denominar «Cultura de la Violación» que ha adquirido un deplorable caractér público en el pasado reciente, con el ejemplo del proceso en torno a Gina-Lisa Lohfink. A parte de esto, las mujeres todavía tienen en promedio un 22% menos de sueldo que los hombres y además llevan a cabo la mayor parte del trabajo doméstico no remunerado y del cuidado. Las personas LGBT*IQ todavía se ven afectadas por múltiples discriminaciones económicas y jurídicas, por violencia verbal y física. Las luchas feministas están así de mayor importancia en el proceso electoral del 2017, en un proceso de un retoroceso y reducción de derechos, en un contexto donde gobierna la derecha en Europa y los Estados-Unidos. Los logros feministas tienen que defenderse de los estereotipos de género, del racismo, de la vigente cultura de la violación, del capitalismo patriarcal, de una sociedad heteronormativa3 y del Estado.

El día de la lucha feminista no solo representa la lucha por la equiparación jurídica, política y económica, por una vida autodeterminada, por el derecho a la educación, a la integridad física, así como a la autodeterminación sexual de todxs lxs chicas*, mujeres* y personas LGBT*IQ.

¡Luchamos por un sociedad sin explotación ni opresión! ¡Solidarixs, críticxs y ofensivxs contra las circunstancias existentes!

¡Formad Grrrl-gans! Everybody – go get organized!
¡Por un feminismo antiracista, anticapitalista y queer!

1 Si utilisamos un asterisco detrás las palabras “mujer”, “hombre” etc., esto quiere demostrar que esto son construcciónes sociales en vez de verdades biológicas invariables. Si escribimos de la perspectiva de actrices y actores que ven estas categorias como biologicamente definidas, par ejemplo cuando citamos estadisticas o describimos las imagénes de género de la Nueva Derecha, no utilisamos el asterisco.

2 Lesbian, Gay, Bisexual, Trans(-gender, -sexual, etc.), Queer and Intersex

3 Heteronormatividad describe una visión del mundo qui designa heterosexualidad como “lo normal”. Esto va acompañado con la creencia de que haya solo dos generos qui serian reconocibles como “hombre” y “mujer”.

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